Uno de los objetivos que tiene marcados INNOVI para mejorar los procesos de elaboración de los vinos (tanto tranquilos como espumosos) es contribuir a la reducción del CO2 en todas las fases de los procesos de producción, desde la viña hasta la botella y el transporte final. Por eso, estamos promoviendo y participando en diversos programas que van desde la cuantificación de CO2 en el proceso de elaboración de una botella de vino espumoso (pionero en el mundo) hasta la participación en el proyecto Vinyes per Calor que ha de contribuir a la reducción de gases de efecto invernadero, tanto en la viña como en la bodega, ya que evita que se queme inútilmente los restos de la poda en la viña así como que se utilicen derivados del petróleo para la obtención de calor y frío en las bodegas.

En este proyecto piloto participan dos empresas elaboradoras, Codorniu y Vilarnau, que han avanzado en la elaboración de los proyectos para hacer el cambio a la biomasa de la viña para tener energía térmica en sus bodegas. Actualmente Vilarnau dispone ya de los mecanismos para comenzar a implementar próximamente los cambios en la bodega y Codorniu tiene el proceso muy avanzado, trabaja de manera coordinada con su bodega de Raimat, donde ya dispone de una planta piloto operativa desde la que se están llevando a cabo las pruebas iniciales y está ejecutando el estudio de viabilidad de la implantación de la nueva tecnología en el Penedès.