El pasado 11 de marzo visitaron el proyecto de VIÑASxCALOR dos delegaciones que posteriormente compartieron un análisis de la situación de la biomasa agrícola en Cataluña y España; una estaba integrada por el gerente del Clúster de la Biomasa de Cataluña, Marc Cortina, acompañado del experto en energía producida por biomasa forestal y agrícola, Albert Casas, que se reunieron con el concejal de Medio Ambiente, Josep Mª Martí, el coordinador de Proyectos Estratégicos, Jordi Cuyàs y la técnica de Medio Ambiente, Laura Carbó. Durante el encuentro, la delegación del Penedès insistió en la necesidad de que las administraciones y entidades del sector valoricen más la biomasa agrícola, que todavía está considerada como de segunda.

Posteriormente se añadió al encuentro una delegación del grupo internacional radicado en España, ATHISA, experto en tratamiento de biomasa para generación energética, integrado por su presidente, José Luís Alarcón que a la vez es el vicepresidente del Clúster de Innovación de Granada, y el responsable de la división de Energía Sostenible, Omar Fernández, acompañados de la gerente del Clúster del Vino de Cataluña, Clara Santamaria, con quien analizaron el futuro de la biomasa agrícola en el conjunto de Europa y en nuestro territorio en particular, acompañados también por el presidente de la Cooperativa de la Granada, Joan Pons, que esta temporada están haciendo la recogida de la poda de la viña.

Del encuentro se concluyó que en un período relativamente corto de tiempo se prohibirá la quema de residuos agrícolas en el campo (que emiten más del 90% del CO2 que produce todo el proceso de la vitivinicultura) y habrá que  reutilizarlos, en un proceso de economía circular, para hacer energía. Así lo indica ya la última comunicación del Estado español a la Comisión Europea, donde se habla por primera vez de la utilización de los residuos de la vid y del olivo. Esto significa dar un salto importante en el proyecto de aprovechamiento de la poda, para pasar a un tratamiento y utilización al por mayor, con el objetivo a medio plazo de ser un elemento más, junto con las energías sostenibles de proximidad o al por mayor (placas y campos solares, molinos…) que al mismo tiempo dé continuidad al sistema cuando haya poco sol o poco viento y se hayan cerrado ya las nucleares, tal y como está previsto. Del encuentro salió el compromiso de seguir con el análisis del tema durante el mes de mayo en la planta que tiene ATHISA en Socuéllamos.