Promovida por la Fundación CIRCE, Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos, con sede en Zaragoza, la visita se inscribe en el marco del proyecto «Up and running» que busca saber el porque no se utilizan los restos de poda provenientes actividad agrícola, y dar a  conocer proyectos que funcionen para poder adaptarlos a las diferentes realidades de las zonas productivas de los países participantes con la intención de buscar las claves que hacen posible el éxito en zonas como el Penedès. A nivel europeo se han encontrado unas 18 experiencias de éxito con la utilización de restos de poda para crear energía.

Los participantes, responsables de centros de investigación y de organizaciones agrarias de ámbito nacional de Portugal, Italia, Grecia, Francia, Croacia y Ucrania, además de Aragón, se han interesado por las diferentes maneras de aprovechar los restos de poda y ver cómo se articulan las ayudas tanto de instituciones locales como de Europa.

Desde Nou Verd, Ton Grau explicó el proyecto que se hace en Vilafranca y el Penedés, con la participación de Covides y de cavas Vilarnau, mostrando que es posible un proyecto de aprovechamiento de restos agrícolas para producir energía, y donde todo el mundo gana. Jordi Cuyàs, coordinador de Viñas por Calor, remarcó la importancia de este proyecto para valorizar la poda agrícola, que tradicionalmente no se ha reconocido. Precisamente desde Vilarnau, su gerente Damià Deas destaca que es un proyecto que está funcionando muy bien. Una propuesta que apuesta por la sostenibilidad ambiental, pero también económica y que ha sabido sumar esfuerzos públicos y privados con un papel importante del Ayuntamiento de Vilafranca. Desde Vilarnau remarcan que han eliminado por completo el consumo de combustibles fósiles, con la utilización de los restos de poda.

Tras conocer las líneas básicas del proyecto viñas por calor, los participantes en esta visita pudieron comprobar en las instalaciones de Vilarnau el funcionamiento de la caldera de biomasa que funciona con los restos de la poda, y también se acercaron a una viña para observar cómo funcionaban las máquinas de recogida sobre el terreno, además de visitar el Distrito de Calor de La Girada en Vilafranca.