El 6 de junio, una vez terminado formalmente el contrato con el programa LIFE, se reunió el Comité de Coordinación del Proyecto para evaluar el trabajo realizado y preparar la documentación que debe presentarse a la Comisión Europea en las próximas semanas. A la reunión, asistió la monitora del proyecto por parte de la Comisión, Mariona Salvatella quien a su vez visitó las instalaciones de Cavas Vilarnau, donde el gerente, Damià Deàs le explicó el objetivo  de la empresa de funcionar con parámetros medioambientales sostenibles, y la enóloga Eva Plazas le mostró los puntos más sensibles de la Cava desde esta perspectiva.

Durante la reunión del Comité se evaluó globalmente el trabajo realizado durante estos tres años como muy positivo, tanto demostrando la viabilidad del sarmiento como biomasa para generar energía térmica, y por extensión de gran parte de la biomasa agrícola, como la de explicación en otras zonas vitivinícolas europeas que podrían replicar el proyecto. Al mismo tiempo se constató un gran avance en el sistema de la recolección, aunque todavía podría perfeccionarse, y en la transformación de la empresa municipal de aguas de Vilafranca en una empresa que también puede comercializar energía térmica. En este momento se está trabajando en el proyecto para implementar este modelo en una Cava, en subministrar desde el Distrito de Calor de Vilafranca a una residencia para personas mayores a través de la empresa municipal y analizar la posibilidad de instalarlo en una gran empresa química de la comarca que desea utilizar energía renovable de km.0.

Dos de los puntos débiles detectados son la reticencia de los consultores técnicos de las empresas cuando se trata de apostar por estas energías y la dificultad de inversión  por parte de sus propias empresas que aún no han amortizado sus instalaciones actuales. En este sentido se seguirá insistiendo con los técnicos de la energía y se evaluará la posibilidad de presentarnos en un programa europeo que ayude a invertir en el cambio de modelo energético.