El jueves 4 de febrero se celebró en Sant Sadurní d’Anoia un Diálogo abierto sobre el Cambio Climático y los Nuestros Vinos, moderado por la periodista especializada en medio Ambiente, Mª Josep Picó y coincidiendo con una Jornada de la Red de Ciudades y Pueblos hacia la Sostenibilidad. Representando al proyecto «Viñas por Calor» participó su Coordinador, Jordi Cuyàs, que presentó la iniciativa como una forma más de combatir el cambio climático, en una mesa en la que había Dani Ramírez, meteorólogo de TV3, Albert Bel, responsable de Clima de Bodegas Torres y Xavier Vidal director de la escuela de viticultura de Espiells. Del Diálogo se desprendieron dos grandes conclusiones:

La primera que el Cambio Climático es una realidad indiscutible y que su afectación al sector del vino es muy importante. Predicciones derivadas de diferentes modelos para generar escenarios de cambio climático muestran que los países centroamericanos y las regiones mediterráneas se verán afectadas por los periodos de sequía de media (4-6 meses) y larga (más de 12 meses) duración, siendo entre 3 y 8 veces más frecuentes que en la actualidad.

La combinación de frío y calor invernal, puede afectar la floración, generalmente adelantándola. Las hojas, potencialmente, brotarán y expandirán antes. La maduración puede desacoplarse  (la alcohólica puede ir más acelerada que la fenólica). Largos e importantes episodios muy cálidos en agosto (aceleración de procesos fisiológicos, potencial riesgo de patologías si se producen combinaciones entre elevada humedad relativa y temperaturas).

Por su parte, los informes de cambio climático del Consejo Asesor para el Desarrollo Sostenible (CADS) de la Generalitat de Cataluña destacan que el cultivo de la vid (básicamente en secano) también vería reducido su potencial productivo debido a la reducción de la pluviometría. Por otra parte, varios estudios advierten de la competitividad de otras zonas productoras de viñedos, ya que se puede reducir entre un 25% y un 73% del área actual.

La segunda que, justamente por esta realidad, es necesario que el sector del vino sea uno de los que lidere la lucha contra el cambio climático. En este sentido, las aportaciones de los diversos ponentes y la propia asistencia y participación del público, pusieron de relieve la labor que ya se viene haciendo, pero sobre todo la necesidad de encabezar la lucha social contra el cambio climático, como medida de defensa del planeta y del propio sector.